Ante una emergencia, el impulso es subir al paciente al carro y salir corriendo a la clínica. A veces es lo correcto; otras veces es lo que empeora la situación. La diferencia está en el estado del paciente y en lo que puede pasar en el camino.
Cuándo es ambulancia, sin dudarlo
- Pérdida del conocimiento, aunque haya sido breve.
- Dolor en el pecho, sudoración fría, dificultad para respirar.
- Señales de un accidente cerebrovascular: la cara se tuerce, un brazo se cae, habla enredado.
- Golpes fuertes, caídas de altura, accidentes de tránsito: puede haber lesión de columna y moverlo mal puede causar daño permanente.
- Sangrado que no para, quemaduras grandes, convulsiones.
- Pacientes con oxígeno, sondas u otro soporte que no puede interrumpirse.
- Adultos mayores o pacientes encamados que no pueden ir sentados.
Cuándo el carro particular puede servir
- Fiebre, malestar general o dolor moderado en un paciente que camina y responde bien.
- Heridas pequeñas que dejan de sangrar con presión.
- Citas y controles de un paciente que se sienta sin dificultad y no necesita oxígeno.
Aun así, si en el camino el paciente empeora, deténgase y llame a una ambulancia. Y si tiene dudas, llame antes de salir: en la misma llamada le decimos si conviene esperar la ambulancia.
Lo que el carro no puede hacer
Una ambulancia no es solo un vehículo rápido. Lleva oxígeno, camilla, inmovilizadores y personal que vigila y atiende al paciente durante el trayecto; la medicalizada, además, médico y equipos de soporte vital. En el carro el paciente va sentado, sin oxígeno, sin vigilancia y con quien maneja pendiente de la vía. En un infarto o un ACV, los primeros minutos de atención se dan dentro de la ambulancia, no al llegar a la clínica; y el equipo avisa a urgencias para que reciban al paciente sin esperar.
El costo real
Un traslado en ambulancia básica cuesta menos de lo que la mayoría cree (de qué depende el precio), y con orden médica muchas veces lo cubre la EPS. Una lesión agravada por un mal traslado, en cambio, puede costar semanas de hospitalización. Cuando hay señales de alarma, la ambulancia no es un gasto: es la parte más barata de la atención.
Central Ambulancias responde las 24 horas al 313 465 0665 en Bucaramanga, Floridablanca, Girón y Piedecuesta. Mientras llega, esto es lo que puede hacer.
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